Tita

miércoles, marzo 30, 2005

Collateral damage

Acabo de visitar la página de MIchael Moore, en ella hay una sección en la que los soldados yankis escriben. La primera carta que leí, la escribió un sargento destinado en Irak, que había vivido una experiencia inolvidable, y no precisamente por el buen recuerdo que le había dejado. Era la imagen de un niño de tres años con una bala en la cabeza que su compañero había disparado, al parecer porque el compañero creyó que la furgoneta en la que iba el niño con otros familiares se dirigía con "malas intenciones" hacia ellos, cosa que no era verdad.
Qué poco vale una vida, bueno, depende de quién sea, porque si hablamos del Papa o de Rainiero otro gallo canta.

El soldado se quejaba, en su carta, que de esas cosas no interesa a la prensa informar, son sólo daños colaterales de esa "guerra". Claro, si informasen de ese tipo de cosas, la gente se daría cuenta de que este mundo lo gobierna gente como el soldado que disparó a ese niño, es decir con muy pocas neuronas.

Quiero escribir sin sentir ira, para poder ordenar las palabras y que esto no parezca un panfleto político, pero me resulta imposible. Me reconocome abrir los ojos cada día y tener que darme cuenta de que la realidad no es la que me imagino (que por cierto sería estupendo!), sino que la realidad es que hay un descerebrado que nos maneja como marionetas, haciendo cosas y, no se cómo, convence a los demás de que está haciendo el bien, cuando es el mismo diablo. Él y su séquito tienen, en parte culpa de que no me sienta bien, porque no tengo esperanza para el mundo estando gente así en la cima; incluso la idea de traer un hijo al mundo, a veces no tiene sentido porque: qué mundo vamos a ofrecerles?, podrá ser feliz mi hijo si le inculco mis ideales?, quizá sea mejor que le enseñe que el más malo gana siempre. Esos ideales parecen transmitir muchos padres, porque sólo hay que ver cómo van los chavalitos por la calle, creyéndose los amos del mundo y sin respeto hacia nadie, parece que apuestan a ver quién hace el mayor daño en un día.

No se qué le pasa a la sociedad, bueno, si lo sé porque yo no me salvo, ya que por muchos ideales que tenga, si no los demuestro es como si no los tuviera, y supongo que eso es lo que hace el resto de la gente, dejar que pasen las cosas sin hacer nada para que cambien. Pero, qué se puede hacer?. Al principio menciono a MIchael Moore, alguien que por mucho que lo ha intentado, por mucho que se ha movido, por mucho que se ha reivindicado, no ha conseguido nada. Bush sigue en el poder, a pesar de que parecía que la gente le escuchaba, le apoyaba; de nada sirve decir, "sí!, estoy de acuerdo con lo que dice", si el día de las elecciones esa misma persona va a votar a Bush. Aunque, si me paro a pensar, hubiese sido mejor de haber ganado los demócratas? Yo creo que no, pienso que son la misma mierda.

Todos somos daños colaterales de una carrera para que unos pocos sean los más poderosos, pero esos poderosos no buscan el bien de todos, sino controlar el 100% del petróleo.

Quienes son los yankis para decir "NO" al acuerdo de Kyoto?, de qué sirve tener todo el poder del mundo si te lo vas a cargar?. Ahí se demuestra la poca inteligencia y lo muy egoístas que son, porque no les importan sus hijos, sus nietos, sus bisnietos..., sólo que ellos pasen a la historia con su nombre en mayúsculas. Vale, su nombre lo recordará todo el mundo, pero no con admiración, sino con odio, mucho odio. Eso ya lo pueden tener bien clarito.

Ojalá un día nos levantemos TODOS contra ellos, porque si lo hiciésemos, sólo por ser mayoría, tendrían que escucharnos. Pero cuanto más tiempo tardemos en hacer algo, más gente inocente morirá por medio de las armas (Por favor "ZP", no vendas armas a Venezuela), por medio de no perdonar la deuda externa y no dejar a esos países que se desarrollen, por medio de la contaminación consecuencia de la cual se está produciendo el cambio climático con los deshielos, sequías, terremotos y el gran tsunami; por medio del abuso que cometen unos contra otros, ya sean hombres con mujeres, hombres con niños, hombres con hombres, mujeres con mujeres, niños con niños, por razón de sexo, religión, o abuso de autoridad y cuerpo. Desde aquí quiero suplicar a toda la gente que concentre su odio en los verdaderos culpables, sí sabeis quienes sois, los que estais en el poder, todos, sin excepción, y sobre todo, el diablo que nos gobierna a todos.

martes, marzo 08, 2005

Fuera de lugar

En todo negocio siempre hay un cliente que es más que eso, y que muchas veces pasa por aquí sin tener el coche estropeado (el negocio es un taller de mecánica, claro está), simplemente nos hace una visita. Desde que estoy aquí ha ido cogiendo confianza conmigo, hasta el punto de que ya me ha contado casi toda su vida, que no es poco, ya que tiene 74 años. Es un hombre muy sabio y con unos ideales que por aquí resulta raro que tenga alguien de su edad. Ha llegado muy alto en la vida y todo por méritos propios, porque trabajó mucho para lograrlo, pero sin olvidarse nunca de los suyos. Le admiro, me gustaría sacar las fuerzas que se que tengo que tener por ahí escondidas para buscarme la vida como él, sobre todo si fuese a conseguir todo lo que consiguió él, o por lo menos la mitad!.
Pues bien, este hombre me ha contado casi toda su vida, pero yo no le he contado la mía; sin embargo, parece que me conoce mejor que mucha de la gente que me rodea y se supone me conoce más. Sólo con verme la cara sabe leer lo que hay detrás, cosa que yo siempre creí que ocultaba bien, excepto cuando estoy de bajón, claro.
El otro día, me dijo algo que me ha hecho pensar mucho, porque es algo que últimamente pienso, pero no creí que se notase: "A tí te pasa que te sientes fuera de lugar, piensas que la gente con la que te mueves no te entiende, que te gustaría hablar de muchas cosas, pero no lo haces porque piensas que no te van a entender, que los temas que te gustaría tratar no les interesa."
Vaya!, cómo es posible que él lo vea tan claro?. Todo esto me lo dijo después del "Hola, qué tal estás?" inicial, no hablamos nada más, y, con sólo mirarme a la cara, sacó esa conclusión. Al principio creí que se refería a que yo infravaloraba a los demás, pero no, se refería a que me infravaloro a mí misma. Ese día apenas hablamos, ya que venía para hablar con otra persona sobre su coche; así que sólo me dijo eso, y cuando se iba me remató diciendo: "Tienes muchos complejos, demasiados".
Me sentí muy contrariada, por un lado me gustó saber que alguien veía lo que pensaba, pero por otro me sentí desnuda, ya que alguien que se supone no me conoce había visto dentro de mí y no me gustó saber que puedo ser tan transparente.
Estos días he estado pensando mucho en eso, y he intentado abrirme un poco más a la gente que me rodea. Sé que tengo demasiados complejos, y sí pienso que la gente no me entiende y que mis temas de conversación no son interesantes, pero ese complejo no lo ha creado mi cabeza sin ayuda, y, si pienso que lo que digo no interesa será porque muchas veces lo he notado, y lo noto cuando hablo con alguien, por eso me pienso cuatro o cinco veces lo que voy a decir, y, después de darle tantas vueltas ya ni siquiera me parece interesante a mí.
En fin, supongo que tienen que cambiar muchas cosas en mi cabeza, una de ellas es hablar sin miedo a aburrir a los demás, y si lo hago, simplemente me callaré y ya se me ocurrirá otra cosa de que hablar.

lunes, marzo 07, 2005

Resurgir

Me ha rodeado el pesimismo durante demasiado tiempo, ha sido un compañero de viaje que no me gusta, una mala compañía de las que nos rodeamos a lo largo de nuestra vida y nos damos cuenta tarde, cuando ya nos han hecho daño.
Pues bien, tengo ganas de comenzar un viaje nuevo, de cambiar el rumbo hacia la luz, y no seguir viajando hacia la oscuridad, aunque no se el por qué, pero se me hace tan difícil....
Estoy harta de compadecerme de mí misma, además me parece egoísta hacerlo, sobre todo teniendo en cuenta cómo está el mundo y lo mal que lo pasa muchísima gente, y yo pensando en mi dolor!, pero si he pasado hambre un día o dos en toda mi vida y hay gente que la pasa toda su vida!.
Algo que me llama mucho la atención son esos niños, cuando van los blancos ricos con sus cámaras carísimas a grabarlos para mostrarnos imágenes de ellos mientras estamos sentados en el salón de nuestro caliente hogar, y no puedo dejar de pensar en sus caras, no porque sean tristes, sino todo lo contrario, la mayoría de las veces aparecen sonrientes, una sonrisa llena de vida, sincera, no como la sonrisa falsa que dibujamos muchas veces en nuestra cara. Y no paro de pensar en lo egoísta que soy, por no poder dar alegría a los que me rodean, como la alegría que desbordan esos niños teniendo la vida mucho más difícil de lo que yo la tendré nunca.
Eso quiero, tener alegría para mí y para los demás, poder recibir a cada uno de los que me rodean con una sonrisa realmente sincera, no una sonrisa sincera a medias mientras pienso: "Me alegro de verte, pero me encuentro tan mal..."; NO, quiero desbordar alegría, quiero ser esa payasa que antes era y pasarme el día haciendo el tonto, lo que no creo que sea infantil, sino signo de salud y vitalidad. Quiero bailar hasta que sienta que el cuerpo se me parta en dos, y cantar, pasarme el día cantando sin preocuprame por desafinar y que se rían de mí, eso, sin preocuparme de que se rían de mí, o que no le guste a todo el mundo, o que no les guste lo que digo; Sin preocuparme de lo que piensen los demás, que ya bastante tengo con preocuprarme por lo que pienso yo, que seguro que soy la que más me critico, porque no paro de hacerlo, aunque no me parece del todo malo, ya que así aprendo a crecer como persona, pero me preocupa demasiado, y eso hace que esconda a mi verdadera yo, y se muestre una yo aburrida, sosa, apagada, callada, tímida, cerrada...
Pues quiero enterrarla, no quiero que me siga representando, porque esa no soy realmente yo. Quiero resurgir, que resurga mi luz y dejar la autocompasión fuera de mí, y pensar en esos niños, esos niños que no tienen nada, pero a los que envidio por su fuerza y sus ganas de vida, ojalá todos fuésemos como ellos y dejásemos el egoísmo y el individualismo a un lado.

martes, febrero 22, 2005

Cómo expresarlo

Llevo tiempo queriendo escribir sobre tí, pero no consigo dar forma de palabras a mis sentimientos para exponer aquí lo que siento, porque nunca me parece suficiente. Me gustaría escribir las palabras más bonitas para tí.
Precisamente porque llevo tiempo queriendo escribirte algo y y mis palabras no me parecen suficiente, he querido recordar una Rima de Bécquer, mientras yo sigo intentando dar forma a lo que siento:

Dos rojas lenguas de fuego
que a un mismo tronco enlazadas
se aproximan, y al besarse
forman una llama.

Dos notas que del laúd
a un tiempo la mano arranca
y en el espacio se encuentran
y armoniosas se abrazan.

Dos olas que vienen juntas
a morir sobre una playa
y que al romper se coronan
con un penacho de plata.

Dos jirones de vapor
que del lago se levantan,
y al reunirse en el cielo
forman una nube blanca.

Dos ideas que al par brotan,
dos besos que a un tiempo estallan,
dos ecos que se confunden,
eso son nuestras dos almas.



Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XXIV

viernes, febrero 18, 2005

Me irritas

Me irrita tu voz, no soporto escucharte, estoy intentando escribir algo que no sea demasiado pesimista, pero, entonces, escucho tu voz y se revuelve algo dentro de mí. Me irrita tanto escucharte que cuando hablas, aunque no sea conmigo, no soy capaz de hacer nada porque sólo puedo pensar en tu tono de voz, como un martillo en mi cabeza.
Tengo que escaparme de todo esto, porque si no lo hago voy a odiarte, quizás ya empiezo a hacerlo, y por eso me moleste tanto oirte.
No soporto que siempre seas la víctima de todo y de todos porque te echamos la culpa. Párate a pensar, ¿Por qué íbamos a culparte todos de algo sin razón? ¿Estamos todos equivocados y tú eres el único cuerdo? No creo, es más, últimamente pienso seriamente en si estarás loco de verdad, sin ser una forma de hablar.
Tengo que irme de aquí, tengo que huir antes de que yo también me vuelva loca, o puede que ya sea tarde, porque parece que estoy destinada a ser como tú, por mucho que me empeñe en no serlo siempre me lo recuerdas:"Eres igualita a mí", y en el fondo sé que es así, pero no quiero admitirlo, ¡NO QUIERO SER COMO TÚ!.

Ya te has ido, y aunque no pare de trabajar estoy mucho más tranquila, siento que mi cabeza se sanea un poco, y me viene una canción a la cabeza: "Breathe", y eso hago , aunque noto algo que no me deja hacerlo bien: la angustia. Pero, por lo menos, ya no te escucho.

lunes, febrero 07, 2005

¿Dónde está mi abuela?

- Buenos días, abuela!.
- Buenos días!, voy a desayunar.
- Dónde vas?, tu desayuno lo estoy preparando en la cocina, ven y siéntate.
- Dáme un vaso de agua para tomar las pastillas.
- No, primero tienes que desayunar, no es bueno tomarlas con el estómago vacío.
- Dónde están las pastillas?.
- Están ahí, en la mesa.
- Ah!, pero seguro que son éstas?.
- Sí, abuela.
- Pues dáme un vaso de agua para tomarlas.
- Pero si te acabo de decir que tienes que desayunar primero y después las tomas!.
- Ah!, vale.
-Voy a calentar la leche.
- Ya la estoy calentando yo!, tú quédate sentada que ya te doy yo el desayuno.

- No tengo medias que ponerme.
- Tranquila, que ya te traigo unas.
- Vale....Tengo la falda y el resto de la ropa, pero no tengo medias, pues tendré que ir sin medias, porque tu madre no me las dejó con el resto de la ropa, y cómo voy a ir sin medias?cómo no me dejó tu madre preparadas unas?.
- Abuelaaa!, tranquila, que ya te traigo yo unas ahora, tú te vas vistiendo que yo vengo ahora con unas medias.
- Vale, gracias!.

- Qué tengo que comprar para la comida?, es que no anotaron nada en la libreta, y ahora no sé qué tengo que hacer.
- Si no tienes nada anotado es porque no tienes que comprar nada, sobró comida de ayer y es lo que vamos a comer.
- Ah!, entonces, no tengo qué comprar nada?.
- No.
(Pasados cinco segundos).
- Qué me dijiste que tenía que comprar?.
- Te dije que no tenías que comprar nada, que ya está todo comprado!.
- Pero, Qué tengo qué hacer para comer?.
- NADA, ABUELA, NO TIENES QUE COMPRAR NADA DE NADA!!.Tú, hoy, sólo tienes que pasear, no te preocupes por nada más!.
- Bueno, pues voy a bajar.
- Vale.
- Entonces, no tengo que comprar nada, no?
- Que no, Abuela.
- Dónde están mis llaves?
- Encima de la mesa.
(coge las llaves)
- Hasta luego!.
- Hasta luego abuela!.
- Oh!, Dónde puse las llaves?.
- Las tienes en el bolsillo.
- Ah sí!.
- Hasta luego!.
- Pero qué demonios hice con las llaves?No recuerdo dónde las dejé!!.
- ABUELA!!!, TE ACABO DE DECIR QUE LAS TIENES EN EL BOLSILLO!.
- Ah!, es verdad!, pero por qué me gritas?.
- Lo siento, Abuela, pero es que no te das cuenta de que acabo de decirte tres veces seguidas que tienes las llaves en el bolsillo?.
- Pues no..., (con lágrimas en los ojos) Creo que voy a tener que ir al médico a mirarme la cabeza, porque últimamente no se dónde la tengo.
- Ya fuiste al médico, Abuela, y ya estás tomando pastillas para la memoria, pero no te preocupes, es normal, todos nos olvidamos de cosas, y con la edad todavía más (Cómo odio mentir!).
- No, esto no es normal. Soy un estorbo para vosotros, porque a veces me gritais porque me olvido de las cosas. Sería mejor que estuviera muerta.
- NO DIGAS ESO!!, te gritamos porque somos unos brutos, y venimos estresados de trabajar, pero tú no tienes la culpa, la tenemos nosotros por pagarlo contigo (pero es que a veces resulta desesperante verte así!, quiero que vuelvas!).
- Bueno, tienes que irte, no?.
- Sí, Abuela, tú quédate tranquila, que hoy no tienes que hacer nada más que pasear, vale?.
- Vale.
- Hasta luego!.
- Hasta luego!.


martes, febrero 01, 2005

La fábula del pajarito

Hoy escuché una fábula que me gustó mucho porque me identifico con ella, por eso quiero compartirla con vosotros incluyéndola en mi blog, ahí va:


Una niña va caminando hacia el colegio un día de invierno y, de repente, se encuentra un pajarillo enfermo por el frío, así que la niña coge al pajarillo y lo aprieta contra su cuerpo para darle calor.La niña emprende de nuevo el camino al colegio con el pajarillo en sus brazos, éste comienza a entrar en calor, por lo que se va encontrando mejor.
Cuando la niña está llegando al colegio se da cuenta de que no puede llevar al pajarillo consigo, y entonces pasa una vaca por allí y caga. La niña piensa:"Bueno, yo no puedo llevar al pájaro conmigo, y una mierda no es el mejor sitio para dejarlo, pero por lo menos está caliente y le hará entrar en calor para que no muera". Así que la niña deposita al pajarillo en la mierda y retoma el camino al colegio.
El pajarillo, gracias la calor de la mierda comienza a encontrarse muy bien, y como está contento empieza a piar: "pío,pío", cada vez más fuerte porque cada vez está más contento.Pero un gato que rondaba por allí lo escucha y se acerca, y al ver al pajarillo en la mierda lo coge por la cabeza, sacándolo de la mierda y se lo come.

MORALEJA:
Ni todo aquel que nos hunde en la mierda nos quiere mal.Ni, a veces, se está tan mal en la mierda.Ni todo aquel que nos saca de la mierda nos quiere bien.

¿Os ha gustado?